Diez pautas para hacer entrevistas a escritores

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Si bien es verdad que aún soy algo así como un intento de escritora, no es menos verdad que llevo ya algunos años a la espalda como periodista. Aprovechando mi formación y mi experiencia, he decido desarrollar una sección de entrevistas con escritores, como ya visteis la semana pasada con Elena Cardenal, que fue mi primera víctima 😉

Pues me encontraba hoy preparando mi segunda entrega, -que será una charla con el escritor Alonso Barán que nadie debería perderse, por cierto- cuando me di cuenta de que hoy debería escribir un post, y no tenía ni idea sobre qué. Pensé dejarlo para otro momento pero a medida que trabajaba mi entrevista, me di cuenta de lo interesante que es esta fórmula para los autores noveles que estamos intentando abrirnos hueco como escritores y pensé: “ahí está mi post”.

En primer lugar diré que hacer entrevistas no es nada fácil. Hacer buenas entrevistas, se entiende. Ni siquiera se si las mías son buenas, pero se que me están ayudando a conocer a gente muy interesante y a aprender mucho de este jardín (o berenjenal) en que me estoy metiendo y creo que con las pautas adecuadas, cualquiera podría aprovechar este recurso tan valioso. Así que vamos allá con el decálogo de pautas a seguir para hacer entrevistas a escritores que, si no buenas, al menos serán interesantes y productivas para quien la hace.

1- INTERÉS. Lo primero es que te interese el trabajo de esa persona. Si lo has leído, mejor. Si no, empápate de todo lo que te de tiempo. A ver, hablamos de entrevistas que hacemos a nuestro propio criterio, nadie nos paga por ellas, solo faltaría que encima tuviésemos que hablar con alguien que no nos interesa lo más mínimo. Podemos permitirnos ser selectivos. Y debemos. El interés del entrevistador se nota en el buen resultado de una entrevista.

2-DOCUMENTACIÓN. Busca todo lo que puedas sobre el autor. Si has leído su obra, inmejorable. Si te da tiempo a leerla toda o parte antes de la entrevista, fantástico. Si hay otras entrevistas, te toca leerlas/verlas/escucharlas todas. Si hay reseñas, ídem. Si tiene un blog, vas a tener que comértelo con patatas, lo cual nos lleva al siguiente punto:

3-DEDÍCALE TIEMPO. No tengas prisa. Planifica las entrevistas con un mínimo de una semana de por medio para trabajarlas previamente. Medita muy bien cada pregunta y si dudas, deja dormir al cuestionario y vuelve a él un par de días después. Las entrevistas planificadas de forma rápida tienden a caer en preguntas tópicas y aburridas. Dale un par de vueltas.

4-RESPETA AL ENTREVISTADO. Que es casi lo mismo que respetarte como entrevistador. Le vas a echar un tiempo y un esfuerzo a esto, encárgate de quedar de puta madre. Se puntual, facilitador, amable, muestra interés, y sobretodo no caigas en la tentación de “venderte” demasiado. Estáis para hablar de él o ella, no de ti.

5-EL ORDEN, IMPORTA. Facilítate la vida con un cuestionario bien organizado. Si vas a tratar varios temas en diferentes preguntas, organízalas para no mezclar asuntos. Por ejemplo: si hablamos en cuatro preguntas de sus gustos literarios, todas esas van juntas y no salpicadas entre las que hablan de su formación o de sus aficiones. Lleva tu cuestionario bien redactado y de forma que lo entiendas. Yo, por ejemplo, para esto soy muy analógica y siempre llevo mis entrevistas manuscritas, entiendo mejor mi letra.

6-PREGUNTA LO QUE QUIERES SABER. Ahí va una obviedad muy gorda, pero es que es así, y muchas veces nos perdemos en preguntas aparentemente profundas y grandilocuentes pero que nadie entiende y que quitan tiempo a las preguntas esenciales, a la información que realmente quieres sacar. ¿Te gustaría saber cómo se consigue una editorial? ¿Cómo se vende un libro en Amazon? Pues lo preguntas y punto, que para eso estamos. Seguro que no eres el único con la misma inquietud.

7-OBJETIVOS CLAROS. ¿Qué quiero conseguir con esta entrevista? ¿Enterarme de cómo es el proceso de autopublicación? ¿Conocer la trayectoria profesional de alguien? ¿Aprender trucos de escritura de novela romántica? Lo que sea, tenlo muy muy claro. Formula una respuesta o respuestas a los objetivos y pon todas las preguntas del cuestionario a su servicio. De esta forma te aseguras que nada sobra ni falta.

8-ESCUCHA, ESCUCHA ESCUCHA. Es sin duda la parte más importante del trabajo de un entrevistador. Si no sabes escuchar, esto no es para ti. Porque está muy bien que el entrevistado note que te interesa lo que le cuentas, porque es educado, porque se supone que has ido para eso mismo, sino porque es tu deber y porque si no lo haces se nota y se cometen errores gravísimos que te hacen quedar demasiado mal, como lanzar preguntas sobre cosas que ya se han dicho.

9-FLEXIBILIDAD CON EL CUESTIONARIO. la escucha activa te puede dar otra vuelta a la entrevista si te surgen nuevas preguntas sobre lo que te cuentan. Si se te abre un camino interesante, tira por ahí y lanza preguntas nuevas que se te ocurran en el momento. Si te responden a algo que ibas a preguntar, tacha esa pregunta in situ. El cuestionario no está escrito en piedra.

10-NO TE RINDAS. A entrevistar, se aprende. Las primeras entrevistas serán regulares por necesidad, pero de igual forma mejorarán. El mejor truco para hacer buenas entrevistas es escuchar muchas y hacer muchas.

 

Si te decides a hacer networking de esta forma, solo puedes salir ganando. Desde aquí te animo a que salgas de tu zona de confort y trabajes las entrevistas a otros autores. De esta manera conseguimos salir del aislamiento, de ese frente a frente con la pantalla. Las charlas entre colegas lo hacen todo más fácil y agradable y además suponen buenas dosis de motivación y de aprendizaje.

¡Suerte!

 

Alba Serradilla

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